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Crear tu identidad de marca, ahora que tienes clara la diferencia entre identidad e imagen corporativa, siguiendo la técnica de los 4 pasos te facilitará mucho el proceso. Reconozco que si es la primera vez que necesitas diseñar una identidad de marca, parece un mundo. Pero tranquil@, he estado en tu misma situación y te aseguro que llega un momento en que todo cobra sentido y empieza a encajar. Para llegar hasta allí hay que hacerse preguntas. Muchas preguntas.

Analizar estos aspectos te facilitará el proceso

 
Debes pararte a pensar qué es lo que quieres contarle a tu cliente, cuáles son los objetivos de tu empresa, cuáles son tus valores y qué personalidad y tono de voz tendrá cuando hable con ellos. 

De lo contrario, tu intención será contar una historia y tus clientes, percibirán otra diferente. Y eso, se llama incoherencia corporativa. Un cortocircuito en la cabeza de tu cliente. Confusión y ganas de huir buscando la salida por la tecla “atrás”.

Ahora, profundiza en cada uno de ellos aplicando la técnica de los 4 pasos

 

Cuando termines, habrás creado un documento en el que se basarán los elementos gráficos de la identidad de marca, el logo, los colores de tu página web, el perfil de tus redes sociales e  incluso las fotos que compartirás en ellas.

1. ¿Cuáles son los valores, las creencias y el objetivo de tu empresa? 

Hacerte preguntas de este tipo hará que tu empresa conecte mejor con el cliente ya que éste, se sentirá identificado contigo. Definirlos por escrito, te ayudará a saber qué quieres provocar en tu cliente, qué no harías nunca y qué objetivos persigues comunicando.

2. ¿Quién es tu cliente ideal? 

Porque no nos olvidemos que estás dirigiéndote a un grupo de personas que tienen una forma de hablar y de expresarse. Define su rango de edad, si es hombre o mujer, qué compra, a donde va, qué aficiones tiene. ¡Ponle nombre y apellidos! Así, cada vez que escribas un post en Instagram, cuando escribas en el blog o diseñes un servicio nuevo, podrás ponerte en su piel y saber exactamente cómo enfocarlo. No es lo mismo dirigirse a un público jóven, a uno clásico o a un grupo con gustos específicos. Habla a través de tu identidad en su idioma, pero dándole tu toque diferenciador.

3. Define la personalidad de tu empresa o marca. 

 

Así como lo oyes. Yo tampoco sabía que mi proyecto podía ser un mago o un hombre corriente. Puedes conocer los 12 arquetipos que existen aquí. Se trata de atribuirle características emocionales a tu negocio. Si estás creando la identidad de una marca personal, lo más sencillo a la larga es que se parezca a ti.

4. Elige la voz que tendrá

Una vez que tengas la personalidad atribuida, ésta tendrá una voz para comunicarse con los clientes. Elabora tu campo semántico con frases y palabras que son afines a tu empresa y otro con aquellas que nunca pronunciaría. Todo dependerá del sector en el que te muevas y al público que te dirijas. Una vez más, si eres tú mismo quién habla, lo más probable es que se parezca a tu propia voz, algo muy aconsejable para que tu comunicación sea natural y espontánea.

Y sólo en este momento, estás preparada para diseñar

 

Una vez que has analizado los 4 pasos que hay que seguir para construir tu identidad, estarás mucho más preparada para crear el entorno visual de tu empresa: elegir la paleta de colores, las tipografías, hacer las fotos, diseñar una página web o el packaging de tus productos entre otras muchas cosas más.

 

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